Maximiliano Kolbe, mártir del siglo XX

Este 14 de agosto se celebra a San Maximiliano Kolbe, sacerdote y miembro de la orden de los frailes menores conventuales, que murió mártir en un campo de concentración nazi al ofrecer su vida a cambio por la de un padre de familia condenado a muerte. Aquí algunos datos curiosos sobre la vida de este santo del siglo XX.

San Maximiliano Kolbe nació el 8 de enero de 1894 en la ciudad polaca de Zundska Wola, ocupada en ese entonces por Rusia. Cuando era niño realizó una travesura que su madre le reprochó. Tiempo después, ella vio que su hijo Maximiliano había cambiado de actitud y que frecuentemente oraba llorando ante un pequeño altar.

El pequeño le dijo: “Mamá, cuando me reprochaste, pedí mucho a la Virgen que me dijera lo que sería de mí. Lo mismo en la iglesia, le volví a rogar. Entonces se me apareció la Virgen, teniendo en las manos dos coronas: una blanca y otra roja”. “La blanca significaba que perseveraría en la pureza y la roja que sería mártir. Contesté que las aceptaba… (las dos). Entonces la Virgen me miró con dulzura y desapareció”.

Luego de que el Papa Pío XI solicitara sacerdotes para ir a las misiones, en 1931 el santo se ofreció como voluntario y viajó a Japón. Allí fundó una nueva ciudad dedicada a la Inmaculada (“Mugenzai No Sono”) y publica su revista “Caballero de la Inmaculada” en idioma japonés (“Seibo No Kishi”). Regresó a Polonia en 1936.

El Papa Francisco visitó su tumba

Durante su visita al campo de concentración nazi de Auschwitz, en el marco de su viaje apostólico a Polonia por la Jornada Mundial de la Juventud Cracovia 2016, el Papa Francisco conoció la “celda del hambre” donde fue encerrado San Maximiliano Kolbe hasta el día de su muerte, el 14 de agosto de 1941.

En el oscuro recinto, en cuyas paredes hay una placa recordatoria y un grabado de las víctimas con tres cirios al centro, el Santo Padre se sentó y oró solo y en silencio por cerca de seis minutos.